domingo, 5 de abril de 2009

inéditos (2008)

inéditos




Tarde

Debí planearlo. Esconder en mitad del camino una flor. Algo de belleza. Debí guardar letra de voluntad. Letras sin dignidad pero presentes para recogimiento de la lengua. Debí también dejar algo de mi cuerpo para las bestias. Para ese otro apetito infantil y peligroso. Me lo diste todo y lo creí. Ahora no hay cielo ni estrella veloz que sepa tu nombre. Esta buena oscuridad guarda los fantasmas que tanto se alentaron entonces.





Nan

La buscaba. La buscaba. Había mirado sus ojos. Sus tetas. Hay que decirlo. Pero las tardes eran iguales. En las luces de un corazón que latía contra las sombras. No eran tan iguales al calor del sol. En la proximidad de lo que arde a tantos y tantos miles de kilómetros. Lo que estaba allí era el resplandor de un patio. La cosmogonía de un cabello. La sal de los mares en el cansancio de una espalda. Cosas así. Yo la buscaba. El verbo daba la exacta conjugación de lo que nunca sería sustantivo.





Nan


Aquí hay un sol. Una alquimia que busca tu nombre. La hiedra la espera de la hiedra es floración es ausencia. Estoy aguardando que el mundo empiece de nuevo. Se acomode a un respirar tuyo. La más pura exhalación que lo envuelve. Ábreme otra vez al universo. Dime que resplandecen las estrellas en el barro. En el cielo resplandece un polvo de estrella un barro de comunión.






Nan

"Ay amor ay dolor / yo te quiero con alevosía" L.E.A


Antes no lo hacía pero ahora me persigno en las esquinas. Me persigo con todas las sombras y todas las luces que tanto se te parecen. Viste como son las cosas cuando tenés manchado el corazón. Se extiende ese latido. Machaca las flores recién nacidas y los niños en las maternidades del mundo lloran por vos. El sentido parece estar sólo en las flechas que señalan para allá para acá. Pero que no atinan a dar en un centro. El sentido viaja en las flechas que jamás llegan a ningún lugar.





Nan

Esto recién empieza. Todo recién comienza. Siempre. Cerrar los ojos y verte. Imaginar el poder fundacional de cerrar los ojos y que sea la oscuridad quien te vea. Más aún abrir los ojos. Que el témpano derretido de la sed sea pura imaginería. Que la aflicción refleje toda nuestra agua todo nuestro ahogo nuestro flotar nuestro frotar en la humedad en la sombra. Que de verdad se ahogue allí. El poder de abstraer piel y alma. Yo volveré. No. No volveré. Estoy envenenado de un veneno infinitivo.





Nan


“esperando por ti” S. R


Este diálogo de una sola voz se rompe. Dentro y fuera del lenguaje el sentido levanta su gran ola furiosa. Mástiles o largos cuellos diezmados por el silencio. Velas o lenguas en la sed del viento. Palabras como terraplenes. Ah esta muerte disfrazada. Y en veloz caída. En veloz rodada. Pero fíjate –me dice- cómo llega el vacío. Su largo encaje de pulverizada belleza. Y cómo transparenta su ceda las piernas de una erótica in imaginada.





Oye


Está el ruido de las máquinas. La ciudad en manos de la ola rompiente. Más adentro los cuerpos adquieren otro sudor. Se espera un viento. La nube cargada de presagio. El titular matinal de un desayuno. Se espera que baje una niña de algún lugar de algún cielo. Se espera que esa niña traiga el nombre. Sea como Nan cuando estaba a mi lado. Nadie sabe esto. Nadie imagina cómo era ella más desnuda que el agua. De todos modos este ser fatigado. Este obrero bronceado por los años levanta un escudo inútil en una guerra sucia antes que cualquier redención. En la próxima estación no habrá otro sueño.





Río de nan

Buscábamos la desnudez. El agua nos mojó con pudor primitivo. Bebimos allí la integridad de nuestras almas. Cuantas piedras alcanzamos a contar se hicieron brillo. Nada resplandecía tanto como el fuego de las islas. El sol –me dirás. Pero el sol quedaba fuera de esta tierra. Innecesario. Volcando su estrépito bajo los pies de un horizonte jamás pisado pero prometido. Gente apretada contra los árboles cerraba los abrazos. Vimos aquella cabalgata. Fuimos aquella cabalgata. Hablaba el río.




Tierra de nan

Dale que llueve. Dale que llueve de una misma agua. Esta agua nos persigue desde la mañana. Desde una mañana de luz acuática. Desde el vapor del agua del mate. Desde el mate obsesivo neurótico del pensar. Esta agua piensa desde que nos vio en su orilla aquella noche de ala. Ahora es una banquina sin más. Un río descarrilado. Una alegría salida de su cause. Polvo que barre el viento. Agua que no puede con un desierto. Lluvia que no ha de parar.







Poema


¿Hacia dónde caminamos, hacia dónde van nuestros pasos secos y
los pasos secos de los caballos que rompieron las jáquimas (…)?
F. Jamís


Este es el tiempo ya desvanecido
El momento que sobrevive al momento
La racionalidad de las manecillas
Acaso hay otra respuesta
Trabajo en contar los astros los días
Colgados en ellos como brillos escindidos de la luz
La luz esa metáfora
La luz esa verdad oh amor
En tu rostro
Qué diría la poeta sobre
Esta isla sin nombre
Cuanto inventaría con tu espuma
Sobre qué horizonte dejaría morir el sol
Ni el cuerpo ni su sombra
Ni esta envoltura ausente de huesos
Sobra está demás sólo él
Puede atender a tu recuerdo
Porque allí se supone late
El mismo corazón que fue de ambos
La timidez de los sexos
Yuxtapuestas furia y compasión
Sangre volcada
Sobre el altar de criminales besos

La calle que te trajo
Está
En absoluto camino devastado
La piedra elegida para contar la historia
La piedra que edifica los cimientos de la pena
Canta al rasparse contra lo que fuera tu paso
El eco de tu pie ahora flotante
Mira la ciudad se desvanece bajo tus párpados
En tu mirada crecen grandes ventanales
Balcones abiertos a las copas de los árboles
A las hojas escritas del nuevo poema
Extiende tu mano para que Dios se apiade
Haz de la vulgaridad del neón
El sigilo de nuestro amanecer





Otro modo de llamarte



El camino

La mañana pequeña
A tu lado

La luz

Dispuesta

Sin alcanzarte
En altura
Y esplendor


Más esmerada que
Los eucaliptos y
Las fósiles hojas del otoño
Llamada por tu risa
Reída por vos
En el tono exacto de tu alegría

Error una línea una
Línea sola
Una flecha
Acostada en el agua
Dirigiendo la sed
La voluntad
De abstener

Acierto
El reposado arco
Tensando los astros
El reflejo de
Lo que titila en la noche
Hasta estallar


Ya en la orilla
Tomar
Mates
Pero
No sorber
La felicidad


Tus manos
Sus modos
Labios movimiento de
Labio
La piedra viva al tocarte
Impávida ya
Pacificada en tu piel
En tu falda
Vuelta lava
Hirviente dulcísimo volcán


Me has dado
La voz faltante
Hablo con otros
Lo que antes
Escribía
En el vapor de las ventanas
O soplaba
Sobre el mar






Viajes



Viaje 1

Salimos a la mañana, es decir, amanecimos. Ya no volveríamos atrás. Y yo estaría muerto. Oye, pero nadie muere por sólo quererlo. Oye, pero si aún estas vivo y podes contar. Anda. Cuenta. Luego de cargar las cosas bajo la cruda luz nos hicimos al camino. Llevamos los niños para recuperar una antigua idea de responsabilidad integrada y les dimos amor porque el corazón no piensa. El verano lustraba las piedras. Nunca vi árboles como ellos, los árboles altos, ágiles de ramas y de viento. Ni vi naranjas que desafiaran tanto al horizonte. Ni vi plantaciones de la alegría. Ni vi camino de regreso.



Viaje 2

Entramos en la noche. No dócilmente como decía el poeta. Entramos en su pura humedad de estrella. Había una imploración de sapos y de luces lejanas. Luces de la ciudad aturdida. Caminamos por el espigón sobre el brillo de las olas que evocaban el mar. Era agua marrón. De río marrón nuestro. Vos también lo tenías dentro y en mi era creciente. Y todos los murmullos de la tarde ahora eran sueño. Cuánto duró aquella eternidad eterna. Qué hizo el tiempo con todo ese paisaje. Yo junté piedras. Vos las tiraste.




Viaje 3

Esa noche. Casi como la canción. No me hubieras dejado. Esa noche caminé por el borde de una arboleda colmada de frutos. Con la luz de la tarde se veían más naranja que la explosión del horizonte. Se veían más redondos que el mundo y que la cabeza que piensa al mundo. Y su sabor era más dulce que cualquier arrepentimiento. Los kilómetros fueron breve constancia del pueblo. El pueblo era una onírica certeza. Compramos la carne y vimos el fuego crepitar. Asamos todas los deseos. No lo que hubiéramos querido porque querer como bien sabemos habilita a pensar. Ponemos estas hojas también para oír la música quemada del viento? Es verdad que los niños mojan sus camas tras el embeleso de las llamas? Cuantas veces pasaste por las brasas? Yo tenía mucha sed y vos estabas arrobada. Y el apetito, como la ceniza, tenía su cara plateada.




Viaje 4

De-sierto. Caminamos hasta el borde de la verdad. Como era nuevo el asombro, los árboles, lo que nunca se junta con la mirada, despertaba silencio. Cada pajarito silbaba su canción para ser bailada en el recuerdo. Parecía estar escrito. En los cables de luz y las alambradas y en todo aquello pasajero. Preguntas pueden ser emboscadas, de manera que viajábamos inconclusos en busca de una completud que nos aguardaba bajo las piedras, bajo las sombras dulces de las piedras arrancadas del agua para siempre. Sólo una noche el viento arrastró sobre las chapas un ruido más ronco que nuestra respiración. Al menos yo, me daba más vueltas que las hojas y las bolsitas descuidadas y las vacías latas de cerveza. Igual mi vida, que había estado como esas latas, sonaba sedienta y desvelada. Arena, segura huella encontrarás.




Viaje 5

Cerré la ventanilla, más por quedar dentro. Eran lindos los árboles del invierno vistos ahora, con esta luz que daba tenerte a mi lado. La verde estela era entonces serpentina. Arreglito festivo saltando las púas de los alambres. Salvo por el calor y las ganas de estarse quieto todo era movimiento. El camino de tierra tenía piedra conocida y nos llevaba por un paisaje de cuentos. Un paisaje del que salían todas las letras de tu nombre a sonar entre el polvo y el gran río. Narrábamos el viaje con gestos reservados para la ocasión, ah tus párpados disipando la nube, despejando el cielo con su ínfima marea.



Viaje 6

Desterrados subimos por la empinada pendiente de la fe. Paganos. Dispuestos a un sacrificio lleno de alegrías y pequeños fracasos y dolores fatales. El sol estaba tan cerca del cenit que las sombras se adelgazaban, mal alimentadas, arrepentidas. Qué hacia de esos ramajes tal ensimismamiento. Encendimos cuatro velas porque cuatro éramos cuando ya la amenaza de la lluvia empezaba a ser realidad. Ah la realidad de fuego quemando la roja esperanza roja como una garganta roja de gritar. Ah la realidad de la frescura deseada en la piel del otro, en la mirada. Fue una tarde única. Que estúpido me dirás, todas lo son. Si, pero aquella jamás dejará de agitarse ni en el temblor de la llama ni en los reflejos del agua ni en el lenguaje que la reclama.




viaje 7

Los gatos aparecieron de la nada. Lloraban como lloran los felinos cuando son bebes y extrañan. La noche brillaba en sus ojos y también maullaba. Era un noche huérfana pero bella. Llena de estrellas con más de siete vidas y de igual pelaje y de igual apetito y de igual linaje. No es fácil describir un aire repleto de mensajes. El aire de una noche que jamás pasará pero que se irá con el viento. (Ya vimos luego el poder de la lluvia. Ya hablé de esto. De cómo las llamas se fortalecían en su incendio de agua y cómo el horizonte, aún más agazapado, nunca se enteraba que le llegaba la hora.) Todo era de una gran semejanza. Las ramas las garras en el techo el aire de acechanzas la proximidad de río familiar y extraño las luces vagas. Yo escuchaba tu respirar y te veía dormir para que nunca me faltara el aire y el sueño nunca me abandonara.





Viaje 8

toda la abeja del aire, /toda, sobre sus labios… J.L.O

Llegar, si es que se llega, fue repentino. El aire en eso es implacable. Todo lo deja pasar. No había abeja, es verdad, pero si vuelo agitado, anuncio de aguijones y miel (dulce veneno). Cuando uno entra a la ciudad que lo vio nacer, por suerte no tiene presente lo que ello significa: las calles son un álbum familiar. Ya había fotos de nosotros entonces. Junto a la primera curva ancha que deja a un costado el monumento o en los semáforos que avisan tu proximidad. (Peor. Aún peor es la presión cuando se sale de ella. Ahora he visto la carga del paisaje. Su estiramiento al borde del camino no para borrarse sino para extender lo que se cierra en el pecho. Juro que no saldré más de este encierro. Me quedaré tras las murallas, es decir de este lado de la gran puerta. Aunque deba sacudir todos los árboles y su comunidad para que caiga también con las hojas, lo nuestro. Cualquier otoño. Toda tu ausencia).




Viaje 9

Tengo agua acumulada en los túneles de la conciencia. Agua de lluvia caída a tu lado. Vista caer desde tus ojos –ah, se no me crees yo veía por tus ojos-. Ahora aquella lluvia es polvo, pero en su momento cantaba, con cierto nerviosismo, es verdad, una melopea conocida de otras vidas, canturía para dormir el buen sueño. Y cómo se duerme en esa ansiedad que nada, y cómo se vuelve por una huella borrada. Pregunto para pasar el tiempo y que este barco en el que ahora vamos por esta carretera se sumerja para encontrar otro mundo. Los niños de nuestra imaginación están a la vera cazando gotas en el aire, revelaciones del agua. Estos niños siempre tendrán una certeza, aunque nosotros regresemos adustos y cansados. Qué fue que ocurrió: ahí está la respuesta colgando de las ramas para caer sobre la gramilla sedienta.




Viaje 10

Se arrastraba el viento. Se arrastraba sobre los techos y las callejas interiores del sueño y las cortadas internas que daban al río. Era el viento y se arrastraba. No eran las hojas ni la corteza de los árboles ni las cenizas de la noche. El viento se arrastraba como un pájaro herido, (perdonen esta comparación), como el ala de un pájaro herido, miraba la altura y se arrastraba contra la redondez de la piedra y contra su punta y su filo. Estábamos en el viento. En manos del viento. Éramos el viento, planeando sobre la superficie erizada del agua, casi arrastrándonos también allí, pero con tal levedad que no sentíamos lo húmedo levantado, a modo de llovizna inversa, de rocío equivocado. Nos arrastramos contra el cielo. Contra el celo. Contra toda la piel y toda su aventura. Siendo viento fuimos pluma. Arrastrada pluma contra el lomo suave de lo adverso, de lo que nos dio despojo y hospitalidad.


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jueves, 5 de marzo de 2009

una voz, alguien (2008)

una voz, alguien



a mis hijos
Natalia
Fermín
Maite
Pablo




nunca terminará es infinita esta riqueza abandonada Edgar Bayley









posicional



la verdad estoy
podrido de soñar
lo digo
con todo respeto por aquellos que
se sienten alados
soy hijo de un fraude
asumo mi condición
con claro abuso de la escritura confesional y renegando del poema

"la venganza es el placer de los dioses"

estaré en la tierra
para evacuar consultas pero
si no quieren escuchar barbaridades
no me pregunten
qué es un sueño






símil



vivo bajo una piedra
hablo con la voz
del crustáceo es
confortable
rodar en la confianza
que da la mismidad
amigo de la noche y de
las hojas
caídas sin moraleja
individuo de la vida
me preparo

lo normal de mi especie







el pie de mi hermano -borrador de una huella



deja huella
pero sherlock no lo sabe no
lo sabe
la lupa inteligente investigativa
infalible podríamos decir
digo
holmes desconoce
la cojera de mi hermano
su des acompasada caricia sobre el polvo
el pie de mi hermano
guía mi irracionalidad
no lo sabe ni siquiera lo intuye
vamos solos me dice
me lo dice en la huella
coja
desleal a la armonía
a-siento
dentro de ella
fuera
ya en el salto
de modo tal que volamos
primero por su gesto de inmolación
y luego porque mi lírica se destierra
planea en el ala de las musas
distinguiendo la pisada impar
del errático pie sano
el pie de mi hermano

este paseo se prolonga en el tiempo
parece no haber final para él
para el paseo
para mi hermano
para mí
para la huella que
ya invisible
ofrenda su horma
de plenitud
y de culpa

todos los paseantes -entre
los que nos contamos-
se detienen un momento
sacan fotos sonríen se dan besos
y luego continúan
animosamente



una voz, alguien

no puedo decir "he
venido para quedarme" algo
me llama
desde adentro de la voz
desde su oscura vibración
parlante de mi destino
veo en el movimiento del aire
en la curva que provoca la onda
el seguimiento de ese mudo mensaje
una sucesión de nombres encendidos de silencio
porque
qué hace la voz antes de sonar
sueña
se quema milagrosa y callada y enteramente
pura es
reflejo reflexión de la lengua
sensibilidad de la íntima humedad y su fatiga
oh aquello que late y aún
no se pronuncia
se pre-anuncia
como una cuerda que se estirará taciturna y allí
se hará música como
los pasos que se pueden esperar de la noche
o cierta respiración fatigosa de las almas la voz
se pasea por los campamentos del desierto sobre
las terrazas de todas las ciudades los pisos
cubiertos de cigarrillos y colillas de ansiedad
llega indemne sobre los techos de los autos
los cascos de las motos y los cascos de
los caballos que ensordecen el campo
no es cualquier voz tu voz
ahora mía ahora de algo o alguien que soy y no
de alguien que se encuentra y se pierde
de alguien que despierta culposamente el sueño de los pájaros
y el secreto de los muertos y
el misterio de la lluvia cuando esta habla con las cosas y la vida
tu voz hecha rumor
certeza de lo que me cambia para siempre me
trans-forma en
estrepitoso crujido de la ausencia
tu voz sin enamoramiento o
con esa sensualidad contenida que lleva la verdad
hasta el borde mismo de los sentidos
los sujeta
les da entidad
y sigue
¿puede una voz
entonces
estar cabalgando sin descanso?





planicie



no quiero nada de ustedes
no saben dar
o yo no sé recibir
estoy debajo de un puente
en la carretera pasan autos
familias felices descansan
en los asientos traseros
y en los parabrisas
las mariposas hablan
con su idioma final
qué estoy esperando
sino la obscenidad
una mano tan extendida
que avergüence a las orillas
es hora de dormir
con el alma vacía






mi casa



está
bastante desordenada
no tanto como
mi alma o
aquello que ha desvelado
a epistemólogos
mi casa
tiene polvo del tiempo
mensajes
como "lavame
mugriento" hay que decir
dactilografía
del anónimo abandono
huella de quien penara
trapito en mano
limpiando restos de
otro dolor






"me abraza como si su vida dependiera de ello"


mi vida de-pende
mi vida
continúa
fuera de tus brazos
fuera de tus ojos
en la sombra de ajeno mirar
mi vida busca su verdad

“de todos modos la llevo perdida”
diría el poeta

puede una vida perdida
buscar
fuera de la formalidad del lenguaje
de la construcción el andamiaje
de la endeble racionalidad
mi vida no es mía
es de esto que soy
concentrado en los huesos
fuera de la pena y la resignación
mi vida recuerda tu espalda
su diminuto horizonte
donde una vez salió el sol







se ahoga bajo la ducha
cuando su respiración debería
ser escama
brillo de la profundidad
defensa de la carne
blanca
no ya de pureza sino
de estar bajo el agua
oh limpieza
oh escalofrío
el susurro de los ahogados
le llega
por el polen de la rosa
por la tenue vara inclinada
arrodillada
imploración de amor (ámame
le dice
arrástrame fuera de esta verdad
de pólipo de pivotante ancla)
no
no es de agua este dolor
y sin embargo
fluye








duelo/ aflicción



dolor da
la espina de la rosa
el veneno del poder
la desnuda luz en la
ventana sutil
escritura del polvo sobre
el dintel que nos unió
la noche de la resaca
amorosa la noche
de los guijarros borrachos
bajo los pies
dolor dio
la realidad de la tierra
su gran pesadez de planeta
su modo de estar en el cosmos
vecina de todas las estrellas
oh amor este dolor que dicen
tener los poetas
grana de la palabra
pisa pisa allí
estás mas enterrado que los árboles





así que estaba escrito
cara-m-ba(h)
de haberlo sabido
hoy no tendría
los ojos vacíos
será
que los hombres
llenos de temor
y miseria
atribuyen a las alturas
su bajeza
prefiero pensar en
responsabilidades
en lo que habilita
siempre
que el viento del odio no llegue
demasiado lejos
puedo decir la palabra perdón pero
quedarme con el hondo silencio previo
a su nacimiento
tu lengua incendiaria también puede
darme su rocío su tibieza







linaje



"no estamos educados para irnos"


ciertamente y de que otra
cosa hablar
cuando la tarde despide
y en las puertas de la sombra
espera la terquedad
fuimos domesticados para optimizar
la escasa luz del alma
y ser testigos y partícipes
de una gran fiesta en los cementerios
nos vamos a quedar hasta que las velas ardan
solícitos
frente al altar mayor del cordero celestial
oh madre haz que la estrella muerta de tu corazón
vivifique mi pecho
oh padre castígame por última vez
para llevarme conmigo
la mejor de tus caricias






experiencia



vengo
de sostener
un niño
en los brazos era
igual a todos
el momento
se demoraba
en las facciones
inaugurales
únicas
el murmullo
de un corazoncito
apenas
golpeaba
casi
aún en el deseo
en el recuerdo
de la humanidad

pero
todavía no he podido
regresar







mote



este jeroglífico
da a la piel
un aire de piedra

se esculpe allí el corazón
ya ajeno a su latido
se lo escucha susurrar
nombres muertos

más acá
la forma de una mesa
ofrece
agua y alimento
cosas que en la vida
están escritas
no
para los empobrecidos por la duda
si para aquellos
en los que el deseo
apacienta
la fresca gramilla que vendrá









(…) es mejorar con palabras lo que creemos oír por primera vez. Alberto Girri







poema de un mar



los mares están
cerrados los hay
abiertos hasta altas horas
quien
no ha extraviado allí su
rumbo lamiendo
de la hondura la
que
flota
más como espejismo que
como sabor
de espalda perdida quien
acodado acordado
aco-bar-dado
no ha escuchado la risa del mar
pegado a su barra de
ires y venires
de cita de ahogados y
felices coincidencias
toma
mi mano mi ma
r ve
cómo ruge
la boca de su león
exiliado de
la lengua
de todos los significados
marino
espuma de la noche pez
del día sal
ado







ya no
digo mas te adoro ni
teodoro no
digo nada
puedo oír
el murmullo de la sangre
sus miles de voces
auscultando
la vida del poema






canción amarilla



"dime si quisieras andar conmigo" J. V


lo que se ve allí es sólo una parte
del tiempo
la otra está en los libros
muy cerca del limonero
sentimos la dulzura de las cosas
la vida
parecía mas verdadera empuñada en la palabra
vos crees que sobrevalorábamos
la fónica filigrana de las voces
o ese modo de hacerse hormigas
y llevarse el sentido al centro de la tierra
vos decís que permanecimos en exceso
sentados en la contemplación
de la sombra de las luces demasiado
atentos a los secretos del colibrí
de esos sonidos siempre letras traducidas
para la tarde
para esperar la noche y seguir
vos crees que fue en vano escuchar crecer
a la gramilla –esas vocales sí
eran de agua de memoriosas lluvias
el pensamiento de la gramilla fue
revelador de aquello que aún
no tenía nombre
¿estás tan sola como yo
ahora que el viento
da vuelta las hojas mal encuadernadas
de este otoño
que recién comienza?






representación



la cárcel del lenguaje
los barrotes de la imaginación
son inviolables
vengan a ver
como nos hundimos
en el barro
y agitamos la manito
para decir adiós
mientras hablamos de bueyes
perdidos
también en el fango
pero claramente reconocibles
por la traílla de los cuernos
escriban un poema
de amor
que pueda ser leído por
la clara
boya antes de
perder toda visión
toda certeza
de que estamos en la más absoluta
de las libertades







agua continua



les conté que
una vez escribí sobre la corriente
un poema para los peces
ellos si saben leer y
ocurrió una cosa curiosa
las escamas de los peces
refractaban letras
proyectándolas sobre las copas
de los árboles de la orilla
las familias con sus niños y sus
nueras y los padres
que habían perdido hermanos
por esas cosas de los viajes
de la vida
vieron
las consonantes meciéndose en las hojas
sacudiendo ese impulso que
suelen adquirir pegaditas a las vocales
abiertas
las manos del asombro señalaban
para allá miren –no
porque el verso fuera gran
cosa
señalaban la dirección del sonido
el viento veloz de la ese
la ensoñación del silencio
fue una tarde maravillosa
en que la profundidad salió a la orilla
y nadie ardió de pena ni
el horizonte ni el río
cuando el poema
con un suave remolino
sumergió su misterio






rentabilidad de la poesía



con la poesía me compré
un televisor color veintiuna pulgada
una cacerola para los guisos del invierno y
una botella de vino
tinto no recuerdo si malbec o cabernet suavignon
un arbolito de navidad eso
seguro más dejenme
pensar
un teléfono celular con cámara que
luego
azoté contra el piso porque odio
los teléfonos celulares
un termo nuevo para el mate porque el otro
en lugar de conservar
perdía y
una cámara digital de fotos –bien
justificada
con las que obtuve magníficos retratos de mi alma
no me van a creer
pero
en mi alma encontré un poema escrito
a continuación trascribo
fragmentos memorables
las cosas invisibles no sirven para nada
cualquier duda preguntadle
a la rosa y esperad hasta pudriros
la respuesta







poema de las cosas



estoy
juntando anillos es
toy juntando piedras sí
labas que no forman ninguna
palabra piezas
de un rompe
cabeza
decapitado
pondré el botín muy
cerca
para que sumes tu joya
el brillo de tus ojos
el resplandor de tu alma
lo visible será
adivinación
en lo invisible del cuerpo
duradero







rentabilidad II



con la poesía me compré un yate
salí por el mundo
a navegar
a dar vueltas en
círculos conocí
a muchos poetas
dormían en la playa
tapados por ideas
que luego transcribían
casi siempre
el papel
se hundía en su propio naufragio
otras tantas los versos
que parecían personitas agitadas
salvaban milagrosamente
sus vidas
aparecían flotando mar adentro
yo como de onda
los juntaba arropaba chamuyaba
en tinta de poco futuro
pasaron días así buenos momentos
finalmente
lo terminé cambiando
por un álbum completo
de figuritas que
siempre añoré
no fue un gran negocio
ahora tengo pensado
comprarme un long play






poema abierto



poetas enloquecieron
antes y después de la última
palabra más
fue el gesto lo que hizo a Jacobo
perderse en la conciencia ajena
rota
llevar su pena hasta el encierro
oscar tuvo lo suyo con el aceite de su época
también el amor cavó allí
una trinchera de rencor salvajemente
no sé si fueron malditos porque se cortaron una pierna
o si esa coja carrera
los distrajo de la luz
que despejaba fantasmas en la infancia
creo si que el modo de narrar
tal anécdota
aprovechó de la ceniza su poder de metáfora
otros hombres vinieron a leer en tal oscuridad
con sombra ya en la mirada ávidos
de apretar la pulpa de esa mora palabra
impostada la sílaba de la negación
prístina la bondad de agachar la cabeza sin saberlo
a nuestra espalda un camino
siempre de-vuelto





rentabilidad III



ni bien pare esta compra comp
ulsiva que provoca la poesía
bajaré de los shoping con
las manos llenas de bellos poe
mas en bolsas brillantes osos
de peluche collares de perlas
truchas de dos pesos lo
bueno de este olimpo es que puedo
pagar con plástico a doce
cuotas sin recargo mientras
juego en sus escaleras
mecánicas de misterioso
olor a café y recojo volantes
de saunas impensados santos
servicios todos jamás usados
por poeta alguno
ya estoy con el aguinaldo al des
cubierto un poco de paciencia
han de tenerme yo
les hablo con el corazón y ustedes
me responden
con la frialdad de las monedas






poema vegetal



"es fácil de cuidar
y alegre"
le pregunta que hierro la nutre
que rubor
pero su vergüenza sería responder
plantita divina del balcón
habrase visto ligereza
para interpelar el esplendor
de tu follaje

dale otra oportunidad
para extraviar palabras







hay cuerpo
fuera de la palabra dentro
de su propio innombrable

los gestos de las manos
suelen volcar un vino
fuera de la oscuridad de su mosto

en la raíz misma de esta parra

las manos también florecen
en colmado racimo
o mezquina semilla

el problema de las manos
es su calidad de testigo
ante la magna caricia
o su quedar cerradas
luego que la piel se ha ido

siempre tuve inconvenientes
escurridos entre los dedos
pegados bajo las uñas

ahora alcanzan un poema
que debería ser una fruta

el alimento seguro necesario
amplificado en vocales

ningún significado puede volar
como las manos










Pero no es para vos que escribo este prosema Julio Cortázar







hay un mar
sin fondo
sólo reflejo
profundidad de
cielo ausente
oh vastedad
de la superficie
oh cresta
de la ola
nada allí
que pueda dar nombre
la misma lengua de sal
sentida en la frente
recorre nuestra espalda






cual es la señal del agua
porque
debe haber
un gesto
acuático
hundido
flotante
reflejo
que avise
como un faro
aquí comienza el desierto
hasta
acá
tus brazadas
ahora
deberás caminar deberás
dialogar con
la ternura la humedad la dureza
de otra barda
oh tierra
oh arena de los días
oh finitud de la distancia





abisal –e al mar
de tu “quebrantamiento”
avisad ya se mostraron
los abismos la condición
humana parece ser
medida de notable torpeza
qué cosa te dicen
las pesadas ballenas y/o
la ballenita en
la camisa de un marido
de los maridos de las ballenas
y en ese cuello
la endurecida elegancia
el nudo
el dudo
de tanta in significancia
el mar es todo desconocimiento
su gran pregunta
rompe contra los arrecifes
contra los muelles contra
la dura cabeza de los muertos





el cuerpo es el mar
si yo tuviera su fuerza
sería bueno
como el mar te imaginas
entrando a la cama
con todas esas voces
todos esos viajes bajo
tanta tormenta
el peso de los baúles
repletos de monedas y
de piedras
preciosas
no tanto como
vos es verdad ni tan
viva repleta su memoria
te imaginas
amanecer el mar
en la descalza cocina un
nuevo desayuno
un
nuevo apetito
sólo tu cintura
eficaz a la hora de
nombrar
de
dar contorno
al mar el mar
ahogando acaso no
ahogando si
acallando
el dolor






El fondo es otra cosa / que alguna vez sale a la orilla. Roberto Juarroz






fluye en él
todo mar
no verás allí lo
que ven tus ojos
ellos mismos
horizonte fluyente
mirada molusco
ojo de espuma y espiral
crespón hundido donde
la luz no llega
retrocede
vuelve al mar
a su bello símbolo
a su estirada locura
vuelve caminando con
las manos
de manera circense cura
sana
la encorvada espalda
la esclavitud del mar

el mar es
para nosotros para mí
lo que ha sido tu frente
lo que han sido tus manos
yo quería ir al mar
como Alfonsina
pero la cobarde palabra no
desbordó de su orilla
igual
luego
mi idea era el mar
ritual de cartas
perdidas

tesoro de arena y sal






vi
el mar una vez
poquito
buena parte era
un río parecía
le llegaba
la tierra convergía
en su masa
la mirada del mundo
todo ojo ávido
de borrar horizonte
de soplar
como a una vela el
encendido crepúsculo
si
era uno de los mares
comunicantes
con la nada –esa
otra forma de la vida
la benigna tormenta hizo
que abdicara la calma
de la noche del mar
en tal silencio
oí el diálogo de los delfines
su conversación amorosa
seres plurales
en el brillo
en la honda y callada
furia del mar
el mar fue renunciamiento
y comunión
besé su espalda al irme
al irnos al llegar





estoy mirando el mar
no puedo sentir-lo
mis ojos son una superficie erizada
la niebla que se agita con el viento
sentir el mar sería un hundimiento
formar parte de su eólica espuma
estar conmigo de manera absoluta
dormir mar –no
dormir mal – llegando siempre
dentro de uno
en la vastedad de una vida
unica –si se me permite
si el mar es el cuerpo como
creo haber dicho si
el mar es símbolo de la aventura
de un erizo de mitos de sal
de caparazones del amor infeliz
si el mar es el alma inundada
por el tiempo del mar por
su ostensible movimiento de
escritura pretenciosa para mis ojos
estoy mirando el mar





desembarcamos en mar-eados
noche de perros
la blanda ebriedad de las piedras
pero
el canto de las gaviotas más fino que un relámpago
y esos ojos
y ese brillo
luego confirmado en algas
en postigos hundidos
de antigua civilización
en nombres
que aún titilan
no ya raros
como encendidos
sino concentrados en el jugo de la memoria
en el ungüento que se aplica a la lengua
acodados a la barra de arena y
antes de comenzar la danza
bailamos








notas de viaje



desembarcamos en huang hai
en estrofas de mar
sutil porcelana de la hondura
todos pensamos en aquel color
que toman ciertas cartas
la antigüedad de una alegría
que aún nos acompaña
y los hubo
de ojos disueltos en el maíz
en la placenta de una vida imaginada
hasta los pies de arena
llegaban los pasos descalzos de una poesía
que desde siempre
dejó sus huellas en el aire
buscábamos algo y lo encontramos todo







desembarcamos en el mar rojo
pero lo que ardía no era la sal
(no eran los juncos no el norte)
era
el optimismo de la tierra








desembarcamos en el mar de los sargazos
es un decir
ustedes saben
en verdad caminamos
sobre el vasto campo
escoltados por esa calma
que antecede a los desoves
veíamos el color
de la tierra en nuestra imaginación

apoyados en racimos de uvas
nombramos extensiones de ebriedad
extrañas

ya las velas iluminaban el viento
todo retorno era una luz
inverosímil





desembarcamos en el mar muerto
de tal suerte que
entre humoradas Mark Twain
nos decía aquí nadie se puede
hundir
reímos
todos
mientras juntábamos sal para próximos
asados
cosas sibaritas

en la escarpada voz del tiempo quedó
nuestro viaje






desembarcamos en el mar de los abrazos
oh virtud de las aguas en comunión con la tierra

nos rodeaba la certidumbre de la grandeza

sólo las olas parecían querer volver a su comienzo
y lo hacían
cada vez
aún menos blancas que una piel conocida
y menos saladas
que sus visibles manifestaciones de odio
o felicidad

ese movimiento de inusitada agitación

tal como respirar en una espera

marcó las costas hizo más profunda
nuestra soledad





desembarcamos en Mar-ía
oh mar analfabeto
nunca acabamos de llegar

cuál era su segundo nombre
aún nada vigilante
y en lo alto

amargo fue perder la caricia de sus manos
dulce fue hallarle entre tanto continente
de agua








*****************************************************

domingo, 22 de febrero de 2009

reflejos sobre el zinc (2007)

Reflejos sobre el zinc




en memoria de mi padre









héroe de la clase trabajadora




no aprendés de la historia no
bajés línea / línea
bajada es línea perdida / el vidrio
no evoca el poderoso vicio ni refleja
la mirada crítico-ideológica / tu rencor
de blanca pureza parece un triste negrito

joder con la complacencia de
quienes brindan cuando el año se fue

este poema es
la sobra de un postre / ya sabemos
los hambrientos comensales:
sin dulce de leche
las charlas de sobremesa serían hiel de caídas palabras



























poema XXI




hice un nudo en el pañuelo pero me olvidé después que no era la única vez M. E. W

está cabrero el compañero

no por mucho quejar amanece más temprano
en tu mano

yo cobré un cobre por escribir una canción de amor
pero igual fui feliz (la canción
fue un fracaso)

y en calle corrientes cambié poemas por poemas
a una mujer militante de la vida

si te enojás te cagás

bourdieu hizo lo suyo (esto es un atrevimiento de mi parte)
siguiendo la tradición sartreana (y oponiéndose a ella)

no olvidemos que gardel bla bla el mudo y nuestro julio
fue a morir en aquellas tierras

silbando un tango canchero
me zafo del balero

estoy cabrero estoy cabrero


















poema contra la necedad




las vías los bulevares trazan perfectos
la urbanística social

del horizonte de rieles para uno
de los lados (y sólo uno)
podes mirar y pertenecer sin rendir cuentas

el centro de la ciudad
es el fruto de un árbol seco

en los potreros del ferrocarril
exhibe sus documentos un mono pérfido

allí están los restos del estado protector
la chatarra de una historia que hoy no sirve a nadie

pero insisto
los pobres estamos de los brillos del hierro cantor
para allá

en la mudez del cemento yace también el secreto
que todo pueblo conoce

tractores vendedores ambulantes gitanos circos
chapas galpones caballos heridos por el relincho libertario niños descalzos mujeres de la vida (eufemismos también y desde luego) carros que sólo tira el viento

esto ya está fuera del poema
destinado a lectores que conocen del tema:
dejen de mentir a la gente
mientras Dubai construye islas en el mar
nosotros nos caemos de la tierra















historia de vida






duerme bajo la chapa
no es poeta y no
sabe nada de historia
("la historia miente" lo leí
por ahí)
sueña que una lluvia fina
tamborilea sobre la felicidad
o la desdicha (no sabe bien es
un sueño) cantando
bajo la lluvia piensa
dormido el spot lo sigue lo
inmoviliza en el celuloide de la eternidad
ahora verán como gene
y no ya en sus ojos
la firme convicción de jamás despertar
tiene nombre? el sueño? el hombre?
no es poeta y no sabe
nada?
en la combustión del agua matinal
la luz presta otra palabra
tórrida ésta
quemada
por la sobre exposición de la melodía
sobre el zinc




















el enojo siempre está reñido con la belleza – tango del enojau






la puta que lo parió dice el poema
perdiendo así su condición
e ingresando en el cuantitativo universo del vulgo
es que en la letra
no hay lugar para el gesto
y aquello que empuja el lenguaje a los pechazos
es cosa de taitas o de grasas
(cabe marcar la diferencia porque una cosa es la altanería
y otra el valor) siendo además
innecesario blasfemar contra cualquiera
por motivos de dudoso estilo necesidad o conveniencia
hay que dejar bien claro: los patrones no leen poesía
(suponiendo que esto lo fuera en la imaginación de un hombre
harto generoso) y los ocasionales lectores que uno encuentra
saben mejor que nadie las diferencias sustanciales
que marcan los abismos saben seguro incluso
esgrimir (mejor) los argumentos que torpemente
intento en esta escena
está claro entonces? está
clarísimo y que lo re contra
por las dudas como decía mi abuela
esa mujer del yugo y los rosarios



















me arrastra un deseo




estoy pensando
en irme de este barrio
en busca de otros favores
menos costosos
que la cruel mirada de maría
la hija de filomena
y artemio ellos todo
una familia ella
de inquisidores pestañeos
vi una casita con patio y limonero
en la empedrada calle de
todas la ilusiones le falta
una manito de pintura y menesteres menores
y aunque nadie la quiere pos al decir
de las comadres
está habitada por felicidades muertas
allí me iré
a contradecir la pléyade de horóscopos
y visiones
a tomarme unas vacaciones
de esos ojos
brillantes de silencio
veedores de palabras
que pasan con el viento























icono





yo no bailo por un sueño
pero con gusto -o con busto
me haría las tetas
oh nina para orgullo de los pobres
que no tienen que mamar
para franquicia de esos bebes
que buscan la tibieza lactante
en las casillitas del amor
porque digamos qué molesta
o a quién que vos te pongas linda
cual pluma real
quien le escribirá una oda
a la corona
a la patrona
a la mujer emancipada del feo gremialista
quien empañará la ancha felicidad de marcelito
a mi me da cosa
pero yo soy medio bobo
y no entiendo estos nuevos valores
de la urgencia y el desenfreno
esta gran amplitud en la cual brillan
sólo lo que hacen los ricos
y los gestos de los pobres se confunden con la noche
soy antiguo
aún así estoy seguro
aplaudiremos la nueva línea de tu cintura
desde el cinturón industrial
hasta el centro
haremos peregrinación a tus destellos












pura gratitud






tanto que dicen tanto
que dicen
pero mi jefe es un santo
por él he conocido el louvre
y la sixtina
fue casi como hacer yo el viaje
porque los relatos eran envolventes (y eso
que no es un gran narrador)
acaso no es una gentileza
poder ver con los ojos de otro
ah?
aunque a decir verdad la experiencia
fue intensa íntima excluyente
las sábanas del hotel italiano
eran propias de su seda
y en la amplia bañera
la sal de los años enjuagó su desaliento
a ver a ver
esto no es rencor de clase
es puro agradecimiento
lo único con aire de contratiempo
fue el avión
a mi los vuelos me atoran la ansiedad
es una cuestión física
acaso por no ser pájaro –pero ese
sería tema de otro tenaz sentimiento

















poema expuesto





los valores de esta vida
no valen
ya lo han dicho "cría cuervos
y te secarán los rojos" la sangre
parece estar envenenada por
la borrascosa literatura de lo diario
el fragor de los cuerpos contra la soledad
los insultos a los padres muertos no
en combate con la vida sino
borrados por motivos que desobedecen
a la palabra que los nombra
nada puede contra este destierro
las voces adoradas hablan con la voz de carrie
y dan vuelta sus cabezas sonoras
en la más lúcida determinación racional
pensante heredad del nuevo descubrimiento:
la selva abre sus puertas
en horario corrido ofrece bienestar
sin necesidad de compra usted
puede seguir jugando
mientras la alianza del odio
se hace lugar en su mesa
en lo que a mi respecta
no les compraré aunque me cerque la inanición
un gomin de bicicleta
una caja de mondadientes para
la flamante picada
a quedarse con hambre a correr ligerito
nada les compraré
nada













poema perdido





cual fue el punto del clic
qué es un punto
la síntesis de una secuencia detenida
lo que puede perder una línea
en medio de su borrachera?
nos perdimos?
nos encontramos en el odio
en un sentimiento menor y aún
sin cuerpo ni palabra?
nuestra vida era una recta?
una erecta desilusión?
lo vimos con sigmun a esto?
te tocaba?
sentías mi mano siempre?
tan distante tan distinta tan dada a
(y no dadá -tal vez por ello?)
fregar tus huesos esa bella figura
oferta de toda cintura pero
qué nos dijimos qué
a nuestros hijos ahora extraños
ya sin fiestas de cumpleaños
está todavía plantado ese árbol
de la puerta de nuestra despedida
barriste la vereda este fatigoso mes
de amarillos pésimos
ya no hay nada que hacer acaso
nunca lo hubo cuanta extrañeza
entraña el alma humana (que lo parió
me pongo filósofo filoso previsible
me
cago en el poema y en esta investidura
de pajuerano que ya sin ninguna certeza
se come una cereza envenenada pero
no es nada pero no es nada












poema inhabitado





no es fácil decirlo no es
fácil escucharlo para mi
están muertos
un duelo seco fue todo
en buena parte de este tiempo tal
como uno supone el desierto
la luz de su tarde agónica
sus pocos habitantes de piel polvorosa
de arrugas pensadas sólo por la naturaleza que los constituye
en ocasiones me digo "ya
va a pasar" pero
lo que pasa es un taxi ocupado
una pareja enamorada -viva
y sin nada de literatura-
un vendedor de flores ofrece
su última rosa -la
que me hará desangrar- y
se la compro para comerla
para sentir los pétalos caer como en belleza
americana
“la muerte vendrá y tendrá mis ojos” ya
los tiene con ellos miro
el humo de una ciudad que no se
si se incendia o recién
se ha apagado



















fotográficamente tan distante


vimos cerrar el bar
donde nos hacíamos hombres
acodados al mostrador
empinando el codo

allí los roles eran visibles
como sus mesas

la poeta podía beber
una ginebra doble
a las dos de la tarde
cuando enero hacía
morir de insolación a los lagartos

mi amigo
fondear su whisky de extraña ideología
saciando así la sed
de todos los habitúes

(yo como ya era pobre
sólo bebía en el tinto feliz
la oscura misión
de una fe libertaria)

nuestras vidas siguieron
sin ninguna revolución
pero con esa extraña fe
que ostentan quienes piensan
y sienten con temor o sin ello

algunos son ediles del partido oficial
otros todavía creen en la justicia

el edificio ha sido demolido
por lo que podría decirse el paso de los años

una moderna casa de indumentaria
marca la deportiva salud
que ostentamos ahora






utilidades del poemas - 2





dar cuenta de
lo mínimo
la ordenada acumulación de feriados
que se ven como bolsitas de residuos
en los cordones de las veredas en
los alambrados suburbanos en
las ramas bajas de los árboles (sólo
les resta cantar y agitar sus alas)
la luz en los ojos de la gente que
pasa fugaz por la ventanilla de los trenes
o los autobuses o
pestañea con el semáforo
amarillo amarillo y luego nada
ver en el ruedo descosido el oscuro
equilibrio del mundo y el saco
contarse los dedos de la mano
qué más puede hacer este poema
ofrecer en la letra su fisonomía
de verdad incierta
aspirar al silencio
apagar la bombita al salir
pero encenderla urgente
al entrar en la casa desierta





















escriba describa juegue jugo zumo etcétera


me da mucha alegría mucha alergia me
satisface enormemente me repele

que astucia la mía querer ser inocente
irónico incipiente

pero que insípido que estúpido demente

lo cual es una suerte

decía
me saca me perturba la turba turbulencia
me hamaca la maraca –que
macana-

lo mismo me pasa con la cana

me da bronca el brocal contra
tu fina boca (igual
contra mi geta lisonjera)

que
pajera la fricción de la vocales
tan lejos –y
tan cerca de
los pectorales-

(igual
de todos
modos el onanismo
es un tirano enano)

arcano arcano arcano
afectación perdida
de algún simulador samaritano

(les debo el remate che señores
me retiro contento de este lento
despelote de tambores)








adiós




me canso me aburro
que lástima
canto para alegrar pero
para el corazón
un adiós es un adiós
y aunque el tedio
le demore su diástole
es un tierno animal
generoso
rojo
como un sol rojo
como la única señal
que nos daba la noche
adonde iremos ahora
con la digna soledad
con el sobrante del cuerpo
y el alma en un harapo
mis palabras fueron hechas para
herir el escudo de tu silencio
que lástima
la vida sigue pero
algo muy parecido a la muerte
se agita en la palma de nuestra mano
en el aire de todas
las terminales de este mundo




















el escribiente



cuando mi jefe me pide
respetuosamente
“copia estas ordenanzas”
que requieren de firma para
esta mañana
respondo muy tranquilamente "preferiría
no hacerlo" si
visiblemente molesto interroga
sobre un trabajo pen
diente pues han movido la estantería y nadie
quisiera caerse
"preferiría no hacerlo" en
tan perfecto silencio que podría llegar a
oírse a través de las ventanas
sobre el murmullo de las gentes
si me ofrece aumento en cordial
sonrisa increpándome “te gustaría tomarte
unas bonitas vacaciones” vertical
incólume sin molestarme
en indiferencia alguna displicente
espeto “preferiría no hacerlo”

no hay razón ni motivo ni empecinamiento

si alguien por pura bondad interfiere
zamarrea mi nombre ya no me doy vuelta
bartleby
verifico para mis adentros




















buena letra





ya no sé querer

he perdido el rastro de mi corazón

sé que una vez latió bajo el viento
y la nieve

sé que un nombre lo llenaba de ternura
de furia

sé que un hombre lo llevaba dentro
y ese hombre era yo

ahora estoy ajeno

busco

el latido del faro

la púrpura luz de la sangre

decir la palabra que me nombre entero

hay que tener pulso para escribir
sobre la huella de una escritura perdida



















empírico





hay quienes escriben poemas para
no suicidarse lo hacen
en la absoluta intemperie del desamor
sentados en los bancos de las plazas las mismas
en las que san martín galopa en su caballo
las mismas que de tarde son sólo bullicio
los hay
que lo hacen para enamorar
y seducen a las aves con su pluma refractaria
de incendio incendio de palabra quemante
yo escribo para
sustentarme en la nada y es claro
me interesa la hoja que me corta
tanto como la que escribo
me interesa me penetra como decía don Witold
si es malo el poema un poco me avergüenza
si es bueno el poema me avergüenza otro poco
la poesía desnuda hasta los huesos
no se puede ver blanca ni hueca
es un esqueleto de palabras
es lo corpóreo y falta

escribir no me salva






















convocatoria





paro general de la belleza
para que la mierda los tape
y ya no sepan a quien castigar
también para que la cultura deje
de ser un objeto de lujo una
herramienta de la burguesía me dirán
que demodé ya no hay
izquierda ni derecha quedan eso sí
-y está a la vista- algunos bobos
evocativos de un pasado sesentista
pero mi idea es que
si no publicamos más si no exponemos
si la ciencia se atora en su racionalidad
si los creativos no crean podrían
hundirse en la sombra en la sobra
de su condición de mercancía capitalista
me dirán si es así habrás matado al corazón
aquello que compromete el sentir
la sensibilidad felina de la palabra
es probable aún así corte de rutas imaginarias
que se coman entre ellos venguemos a
la antropofagia
que se empachen con su mezquindad
tenemos la vida a nuestro favor sí
eso creo


















plegaria






me despertó el viento
te volaba el vestido
el cabello
quería llevarte yo preso
aferrado a tu pierna infinita
a tu estirada pierna de planeta
estaba anclado allí y me agarraba
ya a tu próximo vacío
"no te vayas no te vallas"
decían mis bajas palabras incapaces de
saltarte soltarte oh
amor cuanto dolor
despertarme





























locura





estoy perdiendo el registro de la palabra

la palabra hombre se me confunde con
la palabra hombro con la palabra hembra

qué me querrá decir el inconciente

otros accidentes menos ingeniosos
me dejan en ridículo
ante la palabra ojo

ya no sé cómo carajo hacen mis dedos
para hallar el camino en el laberinto del teclado

tengo en mis pensamientos la mitad
de la palabra mesa
y tan sólo dos patas de su funcionamiento

algo me dice que el control del lenguaje
está en manos de un extraño tipejo
que desde mis costados conduce mi centro


























complicidades





es una suerte -de veras una
suerte ahora
canales pasan
de los indios están salvadas
estas culturas hermanas
hermanadas en la dominación el
sometimiento ojos que han visto
el último desfile de John Galliano
las miran sin pestañear a pesar de
que es impenetrable el impenetrable
y ya un chico de mi barrio
está por poner una farmacia
allí
allá
el borde del río es inicio de otro universo
desnuditos y felices bajan por el tobogán del barro
es un juego esencial y conducente
y cuando decimos hermanos
qué decimos
diganmé una colectividad en argentina
con la mitad de la marginalidad
que padecen los dueños de esta tierra
y yo sabré guardar silencio



















porvenir




después de llover días
salió
el sol se dispuso
a caminar
no precisamente para
recordar la curvatura de la tierra
estirar la acción de la soledad
se veían lindos
los árboles con luz propia
los papelitos en las calles
las terminales cargadas
de mensajes contenidos
-saludos para acortar distancia-
ignora si fue eso
o la sangre del chico en el asfalto
o que otros autos pasaban veloces
vacíos
dormidos como en sueño de viaje
volvió a su hogar pero allí
sólo quedaba
la viva emoción sumergida
de una sucesión recomendada
al olvido
a los días por venir
camalotes del tiempo
y las palabras


















sensible





dónde está el amor
porque yo lo siento en el estómago

dónde está el corazón
porque lo siento en el sexo

dónde está la razón
porque la siento en las manos

dónde

algunas veces
en los ojos otras
en los labios
otras veces el tacto
viajando en la punta del sonido
percibe
la vibración de la piel
que hace años ha tocado

ahora mismo hay una temperatura en mi alma
y no sé
dónde está ella

la dura noche embiste mis costados




















ingenuo

(casi un homenaje a Cachilo)





en el mundo de lo real
carnaval

en el mundo de la mentira
estricnina

en el mundo del ensueño
poco empeño

en el mundo de la verdad
vastedad

en el mundo del despierto
desconcierto

en el mundo del dormido
desmedido

en el mundo del vacío
cuanto frío

en el mundo del alegre
cuanta fiebre

en el mundo de la luz
avestruz

en el mundo de la sombra
todo asombra










permitime


"pronto se han de agotar las posibilidades y tendré que escribir mi nombre verdadero" A.




no está en la condición del lenguaje tú
nombre verdadero
conformidad de lo que aguarda
aguaita
aguaivient
soplo natural inspirado en el verso
ama y da y allí
en esa angosta cornisa
el abismo
enriquecido
tiene nombre el calidoscopio
de arena y no es desierto
los cristalitos del niño ciego
la precisa geometría
de todas las palabras que arrastra el viento

ya he oído ya he o ido (con los caracoles
nos llevamos tan bien
no agotan el mar y sin embargo

amita ordéname o dé name
dime cómo llamo al collar de tu nombre
en el cuello de las vocales dormidas



















duro




severo
con el ojo de la piedra
en la metáfora de la vida (siempre
el chico buscando con la gomera
sortear la soledad
porqué cantás avecita quien
te dijo que eras libre)
inflexible
aunque haya un corazón
menester de la sangre
línea de bambú mas
filosófica que vegetal
otra vez
otra voz
la gema
inmemorial
perdida
rigurosa en su rugosidad
de anciana pena
este es un diccionario del rencor
aquí la palabra piedra y la piedra misma
se restituyen igual
que en la fuente de la imaginación
























cómoda




yo no sé si lo soñé
si de verdad la fragata
era una sola llama
solidaria con el helado viento del mar
así el humo se alzaba
sobre los poderosos ronquidos
de los para nada soñadores cañones
y la sangre
que para entonces era también roja
manchaba más el cielo
que la tierra
era una foto revelada
en la oscuridad de la historia
porosa para permitir el paso
de otras voces y
el infernal olor de la pólvora
todo esto mientras me apoyaba
en el mármol de la cómoda
y detenía
la caída de toda una familia
no sin antes preservar
algunos discos algunos
libros
y contener la más furiosa
desolación
que luego aún muy a mi pesar
me alcanzaría

















ventana en la noche




en la habitación
donde duermen mis muertos
la ventana
enciende
luz de ilusión
verdadera luz la ventana
se anuncia a su manera
reflejando su simbología
en los esmerilados vidrios los ojos
otros
esmerilados también
confían o quieren confiar
en el opaco sueño
sin transparencia
sin estridencia
una luz sustancial
objetiva
real
en medio de la oscura calma
sólo obediente a la orden del
primer pestañeo

























otredad




sobre las cosas sólo polvo
polvo de luz polvo
de mundo
lo que pesa
los brazos el cuerpo
en los brazos
la historia de una vida
en los brazos
la luz en los brazos
dormirás teniendo
abiertos estertores
de una temperatura extraña
paralelo a los brazos
otros brazos






























fragmento





llega con
la creciente del odio

su carta líquida pasa
por debajo

tal es su mensaje

ya puedes descender de lo alto
me dice
voz
de un sentimiento menor
y poderoso
aunque yo sé no habla
me dice

despertarás del sueño
al hundir tu tibieza
en este lago

flotan sábanas fatigas
de un amor
determinado





















acerca del decir




a veces
algo
tonto
se ahueca
bajo el ala de ciertas palabras
llenas de significado
palabras con peso propio y
volumen de velamen
un poco pueden llegar a navegar
en la inocencia de quien las oye
en un agua receptiva
y dispuesta a reflejar
pero luego se humedecen
tal como barquillos de papel
detienen allí no más su viaje
casi lúdico
casi legítimo

es una verdadera pena
que los dueños de esas palabras
sepan nadar
nadar de nada salgan
incólumes de tal experiencia

llegará el día en que
estas palabras
aprenderán a
salvarse solas

único modo de preservar su canto
















pesadilla





arqueaba el cuerpo

caía

no ya de modo horizontal

más bien como una flecha
su cabeza azotaba
la almohada de la noche
una y otra vez

en la resonancia de la habitación
el silencio adjetivaba el golpe

así estuvo hasta dormirse

hasta morirse

aspiraba a que su nuca
se convirtiera en frente
pasara adelante intempestivamente
para poder pensar sin los condicionamientos
de
la espalda

los nuevos acontecimientos prometidos
por la oscuridad
un poco más negra –es verdad
que la sombra






****************************************

viernes, 20 de febrero de 2009

En la nieve (2006)

En la nieve


"La nieve cubre al mundo" Herman Hesse





A Georgina





Gaviotas hambrientas
contaron lo que vino

(lo que vimos)

el chillido blanco
del caer

la copa del ciprés
derramada
en manos del festejo







Brindamos

El futuro-cangrejo
fue
hacia lo desconocido:

el beso







Estuvimos helados

enigmáticos

heridos por la luz


Asidos a la última alegría del día

En espera


(No es fácil respirar
en un aire de pañuelos
que despiden)







Al costado

encallado en el silbido
alto de la conífera

el mal
abarrota voces

anclajes
en la sombra del sauzal
y su fundado llanto







El mar

pegado al silencio
frágil
de los crustáceos

a la grandes olas

blancas en su cresta
negras en su fondo








Huimos de lo iluminado por las flores
En la boca calle la margarita
escribe con pétalos de otro cuerpo
a las gárgolas que esperan felicidad



Huimos


El Buey Solo Bien Se Lame
retumba
pesado por la oscuridad

(pasillos antes íntimos)

(Pasaje de humedad primitiva)



Una marea
abierta a los naranjos
el campito de luz

copia a veces
resplandores
en la casa abandonada



Días de piedra
raspan sobre el polvo
grafía de extraño calendario

El eco de un viaje

El hueco

sin corazón
sin temblores

miserable en su destino
de alejar
y recoger







Morir ocho horas
antes que
las ovejas salten
el semáforo el cerco
del sueño

Fantasmas hambrientos
habilitan boquear
por el apetito de los vivos







En la factura de lo hecho
depositada mañana

Herrumbre en la moneda del sol






El fuego
fisgonea
un
hogar
frío

(la astilla de un barco
da combustión de amaneceres
de precarios diálogos
inventados en la nada
de la nada)





Decir no
deja en la boca
un túnel

un látigo
sin chasquido
sin castigo

una marca
roja
concentrada en sí
exenta
de dolor
de olvido







El troglodita
cava
encaramado en la acción-trinchera

deja afuera
menores esfuerzos:

un recuerdo joven

mientras pasea por cornisas
conducentes al fresco mantillo






Las cañas
agitan melodías
en la calma

arena de verano
ofrece espejo a los sueños

(silbidos agudos
como pesadillas de otro insomnio)






Patios inflan ropas
rotas
muertas en la luz

no porque el viento hostigue
sino
porque la ausencia
ejerce una presión de niño sobre
las cosas






Espalda

De fragores no se habla
a la geometría de tu paso

(La daga aguarda
en su vaina de silencio
de traición)








Cifrado mensaje
repite el zinc

Lo que fuimos
cae
como agua

Alcanza el interior
de un techo
de secretos







Bebe allí
paloma

y muere

Es de sed su murmullo
Es de fluir su llegada





Brilla
la ausencia
en
un aire
electrizado

Mueve el magnetismo
de un sueño









En el centro de la habitación
el haz mayor
ilumina y alimenta

A un lado
fuera de toda parsimonia
e trébol
de cuatro hojas pierde
suerte

(me quiere no
me quiere)








Vaciados de toda formalidad
dejamos
en un respaldo ropa

hacemos lo fotográficamente correcto


encender velas que nos consumen
nos dejan
sequitos
en la vulnerable instantánea






En la voz de los caracoles
está dicho

feliz la arena en su castillo
sus habitantes lúdicos
sutiles materias
en su juego






Otra vez
quien come luce
arcadas magníficas

Escotes profundos
ocultan
antropofagia

remordimientos del amor violento






Los caballos de cerámica
aparecen
seguidos de la comedia del neón

En su grupa
un esmalte refleja
la palabra perdida







Otros contornos
rasgan
lo guardado en lo fino
de la memoria

Bruñido silencio







Las puntillas
ya no tan blancas
de-tallan
la orfebrería de tus manos

Tierra bordada de abismo





Aquella ciudad no
nos contiene

Estamos abandonados a la evocación

Viejas paredes guardan
herméticos grafittis






Lectura para miserables
y ciegos
descubre en los poros
un poco -sólo
un poco de dulzura

(Liba confundido el perfume angelical)





Escalera abajo
yerro
el símbolo
va
a dar a la falda
amante
(algo humedecida por la verdad
por el insomnio
infante
noctámbulo)






La pensión
mugrosa
acompaña con cuarteto

escalón
por
escalón

Este pasaje
aletarga brazos
abrazos
hace
que el corazón retroceda







Mustio latido

resta darse vuelta

y saludar







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miércoles, 28 de enero de 2009

La ventana que mira (2004)

La ventana que mira



“No me abandones a la precaria libertad
al puente”






No creas en el alma, músculo
Disfrazado, en la postal del living
No creas
Cada mañana será un mate el amanecer
No creas en la mesa que reduzca tu apetito. No creas
En el beso, en el sexo agradecido como un niño.
No creas en el rito de la risa
Cuando la ternura devuelve
Su comisura al rostro. No creas en sus ojos.

No le creas cuando mira.







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Hacía mucho que no te veía, Barbarito. Te habías convertido
En algo que no se ve? Estabas de viaje?
Estás de viaje? Al puente
Lo cruzaste, finalmente, lo cruzaste
Alguna vez, en estos días, en estos
Largos días invisibles?
Me recordás? Mi cara, te dice algo? O ya no
Reconocés estos gestos, estas palabras?




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Ha pasado una babosa. Se ve
En su rastro vidrioso
Una ventana arrastra la luz de
Otro amanecer









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Cruzo con la menor prudencia
Tu paisaje de fatiga cierra perfecto en las picadas
No hay nieve eterna en tu cerro
No hay nada.
El lazo establecido es descubierto
Por el compromiso espontáneo de cruzarlo

Amiguito: mamá tenía razón, es peligroso.





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Le preocupa
Un sueño que hay
Debajo del puente
Se repite el perfume de un crimen
Infectado de complicidades
“Barbarito, no grites en la noche”
“Algo como una mariposa, algo nauseabundo
vuela bellamente”










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No me dejes cruzar. No permitas
Que mis brazos se abran
Frente a la ventana. Atame
A un cobijo, junto a un espejo
Para verte cada vez
Que levante la cabeza
Como si lo digno estuviera en mi frente
Como si fuera un perro que piensa




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Barbarito esa ventana. El puente que se cierra
O se abre en la mañana. La noche, Barbarito
El poder del sueño. El insomnio, su vuelo
De murciélago. Un paisaje, el accidente
Geográfico que te deja de cama
Y recupera para la contemplación

















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Escribo sobre el puente
Para que el agua cante debajo de las palabras
Le de sus reflejos
No debería pensar en ello
El agua también canta sobre las palabras
Son el puente
Dejo caer con el mismo peso de la piedra
Una palabra pero
No hay aros concéntricos
Sino silencio cerrándose en silencio






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Le gusta el día dibujado por los patitos en el agua
Con piedras del camino piedras que fue juntando
A medida que caminaba también en el vidrio de la ventana
Ha querido dibujar patitos pero
No ha podido los patitos se han espantado astillados
Feos como si alguien hubiera apedreado la grafía
De la trasparencia









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En medio de plantas, canteros
Un herbario. Escalera de niñas dan
Edades o altura, arbolitos
Sentados hacen gestos
Atados a la tierra pretenden movimiento
Ramas en la fuente abrevan para dejarnos
Sombra y sed en el fuego de este meridiano









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Ahora participo de la caída
El puente cede
Un salvajismo guía pasos desnudos hacia el fondo
Hay un saludo en la ventana

Me pondré en marcha




















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Han pasado los años. Barbarito es un bárbaro
Todavía con recuerdo. La bruma
Hizo lo posible con su nombre.
Se conoce hijo de consejos inútiles
El mismo verificando el espesor del día
La ventana sin cancel y ya apagada
“Apagada a qué” piensa Barbarito
“A ponchazos?”, a “resoplidos de aire yermo?”








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No te sientes en la cama
No te quedes de noche haciendo nada
No seas malo Barbarito no señales
No juntes la piedra del insomnio
Para espantar los perros que te ladran
No hagas ruido a papá y a mamá que ya descansan





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Lleva un niño en los brazos
Está empequeñecido pues el niño sonríe
Sabe que los niños sonríen con la misma facilidad
Con que lloran
Así que se empequeñece tanto como puede
Para pasar desapercibido por la felicidad del niño
Y por su futura tristeza










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-Cuando llegues al puente
Fijate que la luz esté prendida.
“Prendida a qué” piensa Barbarito
“A la noche?”
“Al camisón derretido en la piel?”
-Y fijate que el puente pase por arriba,
es peligroso.

“La madre es la madre” piensa Barbarito
antes que el beso lo deje listo para el viaje





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sábado, 10 de enero de 2009

La pluma y su piar (2001)

*
En el último escalón
de agua
profuso en su memoria
desfilan sin prisa
lugares
besos elegidos
Recuerda a Diana
-el viaje y el jardín-
Ya nada puede hacer
para que vuelva
ella (Diana)
Participa de preguntas y respuestas
a la hora del té
-a la hora de té-
cuando dar y recibir
es algo más que movimiento agónico
profundo silencio
Claro que detrás
está su amigo
El que dejó los ojos
dentro del signo adusto
para salir por las avenidas
cuando ya los diarios habían
dado la noticia
a los gritos y con felicidad
Tras su amigo
está la nada
el escalón vacío
el fondo
légamo o cause
que da forma
contiene descanso
premeditación
guiño del último cinismo
La pasión desata voces
juntas llegan
con su abecedario de estopa


**


Va descalza
no hay frío
en su memoria
algo fluye
Pasos repiten
la decepción
fuerzan el silencio
¿Vivió allí
para refrescar jardines
encender lámparas
espumar el lecho
con la soledad de la madrugada?
¿Hubo una piedra
en el cielo -
ese olor baldío
musicalizado de grillos?
¿Alguien en una esquina
llamando a gritos
bajo una luz amarilla
de lobo -
el hambre escrito en las paredes-
fue carta
mensaje de privaciones
besándome los ojos para comerlos?

Huella
Iconografía sin imagen
Piececito
Pececito en el piélago

(Descalza
y sola)


***


Qué poemas nuevos fuiste a buscar

Dicta el poema
Quien lo escribe
sabe que esa consigna
es cal
sólo disimulada
cuando el viento arrastra

Leemos
con el ojo repleto
de migajas
la palabra socavada
la tierra levantada
para cubrirnos

Nada que duerma
Nadie que duela
puede saber cuánto
en qué momento
el texto fantasma
ingresa en la ficción

Respondemos con letra
El miedo
enciende la imaginación
de un niño heroico


****


Para I.G

Revés de la razón
Niña
perdida letra por letra
Arrastra
Nadie ve
su veloz desmantelamiento del sentido
su boca
Rostro ocupado en otra dicha


*****


Recibe mensaje

Parte para re
partirlo

La tormenta multiplica escozores

Lo que fue
vuelve a ser silencio

Un rayo enciende la memoria
de la noche


******


Golpea corazón
en el tronco cabe
un sólo secreto:

el clavo que sangró

el nido donde duerme
la pluma
y su piar


*******


No quiere ver clemencia
ni desazón

mezquino corazón próximo
dale otra noche
otras imágenes del mundo conocido


*******


Lee en el titilo
lo constitutivo del amor

parece ver
en el espejo de la polvera
restos de una fiesta



********


Sabemos del espesor de las cosas

Soles pasan por la niebla

Un camión
vuelca al costado del camino

Blusas matinales
Pequeñas sandías del olvido

Silbidos en la madrugada
regresan otros viajes
otra melodía dónde
la luz era sustancia
y recorrido

Un sueño cruza en traveling
el horizonte de la ventanilla
pero eso
se lleva todo el tiempo


*********


En memoria de mi padre

La cacería de piedra
no trajo muerte

Al fondo
el aljibe refleja
palabras frescas
mientras lee misterio
en libros amarillos

Álamos revelan del mirar
preguntas reservadas
no para la verdad

Lo que todos sabemos

Ranchitos de humo
queman el atardecer
de nuestro regreso


*********


Es defi-ciencia
repite la oscuridad

Destella un origen remoto

Algo elemental
erige un tiempo unívoco

Un grano de arena
todo lo vuelve amarillo


**********


Apenas
una luz en el ramaje

Ranas
Hundidas en el centro de la noche

Golpes de un corazón fuera del pecho

(Sólo los colores conocen la oscuridad)

Boca:
roja ausencia

Y no amanece


***********


Viento incesante
en la pluma
en la lloradera

El agua seca
el alga disecada
deja su rastro

Látigo de sal

Mis camellos ceden
mis cabellos

Origen insondable

Desierto atacado por la vida


************


En los labios del mundo
hay una palabra

En el aire algo como en el agua
cuando cae una piedra

Temblamos en un círculo de silencio


************


En el sueño la felicidad
pasa montada en tren silencioso

Tras el humo la tierra
da forma a la incógnita permanente

Un juego de malabares
pone en riesgo la geografía
donde nos dormimos
donde nos morimos


**************


Dos textos por Saba y uno por Carrington


*
Ernesto

Mientras la soledad me dice
que me quiere y que
nunca me dejará solo
escribo esta carta inverosímil
Trieste ya no está
"en las postrimerías del mil ochocientos"
pero sí la memoria:
blanca como un depósito de harinas


**


Poco decir
luna de Trieste
Allí donde la sombra teme
ilumina la adversidad

Mil y una noches
alfombras voladoras
del aire respiran la maravilla


***


Lynton
hombre bello
porqué el caballo
blanco entra
fuera de escena
El amor duele tanto
Tengo la forma de lo que cargo
mi espalda
Mi cuerpo es mi espalda

No conozco el regreso


***********************************************************************************